La mayor trampa en la historia del deporte | Béisbol

Los libros de historia del deporte están llenos de trampas y engaños. Medias Blancas de Chicago, Ben Johnson, Lance Armstrong son algunos de los nombres que primero se asocian, casi como un acto reflejo. Pero el fraude cometido por la selección española de baloncesto durante los Juegos Paralímpicos de Sydney 2000 puede incluso calificarse de lamentable: en la categoría de jugadores con discapacidad intelectual, los españoles presentaron un equipo con diez de los doce jugadores con coeficiente intelectual normal, que eran semi -Jugadores de baloncesto profesionales y sin ceremonias barrieron todos los partidos para ganar la medalla de oro, causando innumerables lesiones.

31 de Octubre de 2000. Ramón Torres, capitán de la selección española de baloncesto paralímpico, llegaba orgulloso a Sydney 2000 con su medalla de oro. Para él, fue el precio de una vida dedicada a luchar contra sus propias limitaciones, el bullying permanente y finalmente sentirse orgulloso de quién era.

La recepción de la delegación paralímpica española en el aeropuerto de Barajas, Madrid, fue calurosa y colorida, como él esperaba. Sin embargo, sus compañeros no parecían estar tan contentos como Ramón, más bien parecían querer escaparse del recibimiento, la mayoría de ellos incluso se habían dejado crecer la barba, usaban lentes oscuros y gorras, tenían actitud de delincuentes que astutamente se perderían en la multitud. “Lloré de la emoción, mostré la medalla como un loco y poco a poco fueron para atrás”, recordó Torres tiempo después.

Also Read :  BOLETIN OFICIAL REPUBLICA ARGENTINA - MINISTERIO DE TURISMO Y DEPORTES SECRETARÍA DE DEPORTES

Pobre Ramón, era el capitán del equipo y estaba a punto de pagar como uno de sus compañeros estafadores. Fernando Martín Vicente, presidente de la Federación Española de Deportes para Discapacitados Intelectuales (FEDDI), sabiendo que aún no se había descubierto la verdad, había dado órdenes de esquivar a la prensa y desaparecer literalmente.

“No había bichos raros”

Ray, a quien todos llamaban Ramón, cuyo coeficiente intelectual era inferior a 85, no podía estar más feliz. Capitaneó a un equipo que había ganado el Mundial de Brasil 1998 y dos años después destrozó a todos sus rivales en los Juegos Paralímpicos. En los partidos correspondientes al Grupo A vencieron a Portugal 73-58; Brasil 94-48 y Japón 87-20. Tal actuación los hizo muy populares.

El comportamiento de los jugadores españoles en la villa olímpica, lejos de los ojos de la prensa, no fue exactamente el que se espera de un deportista en competición. Todos salían de noche, todos menos Ray y Juan Pareja (el otro discapacitado). “Les daba vergüenza ir a ver a sus compañeros de otras disciplinas… lo raro es que no eran extraños”, le confesó entonces Ray a su madre.

En la semifinal, los españoles aplastaron a Polonia 97-67 y en el partido por la medalla de oro aniquilaron a Rusia 87-62, para festejar como verdaderos héroes.

Las imágenes de los campeones paralímpicos comenzaron a circular en los medios y estos jugadores casi anónimos se hicieron cada vez más famosos. Antonio San Martín, periodista de la revista Gigantes, quedó muy sorprendido cuando identificó a tres jugadores de Alcalá de Henares que no eran precisamente conocidos por jugar en ligas de discapacitados. Luego reconocieron a otros tres jugadores que participan en los equipos juveniles del Club Estudiantes. Mientras el equipo celebraba en Sydney, en España comenzaron los rumores y las preguntas.

Also Read :  Aaron Judge hace historia en el cierre de una poderosa temporada de béisbol | Deportes

Fernando Martín Vicente, el “autor intelectual” del fraude, envió una orden a Australia: “Cuando llegues a Madrid, ponte gafas, ponte barba, haz todo lo necesario para que nadie te reconozca”.

Garganta profunda

Entre los jugadores españoles estaba el periodista Carlos Ribagorda, quien se unió al equipo un año antes en un movimiento un tanto confuso. Ante la sospecha de que se habían cometido irregularidades, la revista Capital le pidió su colaboración, pero nunca publicó un artículo, ni presentó una denuncia hasta que la revista Gigantes comenzó a hacerlo. Hasta ese momento estaba aprovechando los free rides, visitando diferentes lugares y aprovechando como los demás jugadores que no tenían que practicar para ganar.

De todos modos, cuando todo estalló, Ribagorda contó lo que sabía, reveló que todo era un esquema para recibir grandes sumas de dinero de los patrocinadores, que lamentablemente los jugadores con discapacidad no vieron una sola moneda, que todos los jugadores dijeron que con el dinero que recaudaron ayudó al deporte paralímpico español, que había otros deportes en los que pasaba lo mismo, y una de las cosas más sorprendentes es que nunca se hizo un chequeo médico ni psicológico para entrar en el equipo, simplemente tomó la presión .

Also Read :  Cómo ver la Ronda de Comodines por ESPN Deportes

Trece años después, todos fueron a juicio, jugadores, directivos, médicos y psicólogos. Sin embargo, el vacío legal que existía sobre el tema hizo que todo durara unos minutos. Se acordó la inocencia de todos y sólo una multa de $5.500 para Martín Vicente. Todos los jugadores fueron absueltos, sólo les quedaba devolver sus medallas, incluidos Ramón Torres y Juan Pareja.

Sin embargo, el daño causado por el fraude fue incalculable. Miles de jóvenes con discapacidad intelectual de todo el mundo no pudieron participar en los Juegos Paralímpicos durante doce años, hasta Londres 2012, cuando organismos internacionales validaron el nuevo sistema de control.

Juan Pareja nunca superó la depresión, si le costaba comunicarse con su entorno social era mucho peor.

“De repente tienes la sensación de que todo lo que has hecho en la vida es mentira”, recuerda Ramón Torres. Era como volver al principio, cuando estaba en la escuela y me insultaban y me insultaban. Perder mi camino otra vez, sentirme vacío, sin querer hacer nada. Si no fuera por mis padres y mi familia, no estaría aquí”, dijo Ramón Torres, capitán de un equipo de compañeros sin corazón.

Nadie se disculpó nunca con Ramón o Juan.

Recibe más información sobre esta y otras noticias. Haz clic aquí si eres usuario de Android o iPhone.



Source

Leave a Reply

Your email address will not be published.