Domingo Ortega, premio del Consejo General de Farmacéuticos


Domingo Ortega lo tiene claro. “Que La salud de las personas depende más de su código postal de la genética”. Por ello, este farmacéutico decidió que el barrio sevillano de Los Pajaritos, uno de los más desfavorecidos de España, era el mejor lugar para su trabajo.

Aquí, en colaboración con otros compañeros, agentes sociales y con la ayuda de Cáritas, hace una Vigilancia de la salud de los vecinos. “El farmacéutico ya no es un simple dispensador de medicamentos, es el sanitario de referencia en la calle, siempre abierto y disponible. Tenemos que usar eso”, le dice a NIUS.

Así se las arregla este equipo de voluntarios pequeñas entrevistas de trabajo saben qué enfermedades padecen, si están bien controladas, si siguen correctamente sus tratamientos o si tienen dificultades para pagarlos. “Se trata de conocer a la persona, conocer sus circunstancias y asesorarla para que pueda lograr los mejores resultados de salud”. Un trabajo, dice, gratificante. “Es muy satisfactorio porque están muy agradecidos. Son personas que generalmente tienen poco apoyo social”, reconoce.

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Diabetes adolescente, drogadicción y trastornos mentales

Tal es el caso de Manuel, un joven vendedor ambulante diabético. Apenas tiene suficiente para comprar huevos, papas y arroz. “No puede pedirle a este paciente que se ponga a dieta. sano porque no tiene medios. Come lo que sea más barato”, dice. O María de Mar, una polidrogodependiente con VIH, que recurre sistemáticamente al ibuprofeno. Eso es lo único, dice, que le quita el dolor cuando no está drogado. “En condiciones normales te diría que puede dañar el riñón, pero tienes que entender tus circunstancias. Trae tus pies a la realidad”, dice.

Un barrio y un contexto que Domingo conoce. “La farmacia es social o no, y nuestro futuro está en el trabajo comunitario”, dice. Su iniciativa en uno de los barrios más pobres de España le trajo que más alto reconocimiento los I Premios Farmacéuticos y ODS del Consejo General de Colegios Oficiales de Farmacéuticos. “Tenemos una población que progresivamente será mayor, polimedicada y con pluripatología. Faltarán manos para cuidarlo”, se defiende. Un escenario en el que las farmacias necesitan afinar su perfil más social.

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La pandemia ha visibilizado el trabajo comunitario

La pandemia ha servido precisamente para visibilizar este papel de la profesión. “La luz verde nunca se apagó” recuerda Ana López-Casero, Coordinadora de Estrategia Social del Consejo General de Colegios Oficiales de Farmacéuticos. “Los meses de confinamiento nos ayudaron a apreciarlo. Administramos lo que yo llamo medicina para el alma: empatía, solidaridad o apoyo”, explica a NIUS.

La farmacia siempre está ahí. “Es el brazo armado del sistema de salud pública para el ciudadano. Abierto las 24 horas, los 365 días del año”, confirma. “No hay red de farmacias como en España Y eso hay que aprovecharlo”. Los números, dice, lo confirman: el 75 por ciento de los 22.000 que hay en nuestro país están fuera de las capitales de provincia. 2.000 en poblaciones de mil habitantes y mil en las que no. superan los 500. Es difícil no tener una farmacia a mano.

Detección temprana de soledad no deseada o violencia de género

“Es un lugar donde va todo el mundo y al final se construye una relación. relación de confianza Como resultado, el profesional puede ayudar no solo físicamente, sino también social y espiritualmente”, dice López Casero. En este sentido, las farmacias sirven como sensor para detectar casos de violencia de género o soledad no deseada, por ejemplo.

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“Puedes reconocido temprano y enviado a las autoridades. Es importante que las mujeres sientan que la farmacia es un lugar seguro para buscar ayuda. De la misma manera, podemos ver si hay personas mayores que no recogen sus medicamentos, y eso puede ser un indicio de un problema”, señala.

Estos y otros aspectos serán discutidos en el XXII Congreso Nacional Farmacéutico 80º Congreso Internacional de la Federación Farmacéutica Internacional, que se celebrará en Sevilla del 18 al 22 de septiembre y contará con la asistencia de más de 5.000 profesionales del sector. Un encuentro bajo el lema “La farmacia unida en la recuperación de la salud” que busca reivindicar el importante papel de estos profesionales en nuestro día a día.





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