Beatriz González López-Valcárcel: ‘Salud y Sanidad: retos, prioridades y estrategias de cambio’ – Menorca


Anoche, en el salón de plenos del Consell Insular de Menorca, tuvo lugar la jornada “Salud y asistencia sanitaria: Retos, Prioridades y Estrategias para el Cambio”, moderada por el Catedrático de Métodos Cuantitativos en Economía y Gestión por la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria, Beatriz González López-Valcárcel. La intervención del profesor se enmarca dentro de las actividades abiertas programadas dentro de la XXXIII Escuela de Salud Pública de Menorca. La conferencia también rindió homenaje a la figura de Ernest Lluch, profesor, intelectual y político asesinado por la banda terrorista ETA y promotor de la Ley General de Sanidad de 1986, que garantizaba el acceso universal al Sistema Nacional de Salud (SNS). la consejera de Bienestar Social, Bàrbara Torrent; El sobrino de Ernest Lluch, Enric Lluch, e Ildefonso Hernández Aguado, miembro del Consejo Académico de la Escuela de Salud Pública, fueron los encargados de presentar al ponente.

Los retos de futuro del SNS centraron la intervención de Beatriz González López-Valcárcel. Según el profesor, la salud va más allá de la salud, se genera fuera del sector salud. ‘La DGT ha hecho más por la salud de los españoles que muchas intervenciones clínicas. De hecho, recordó que la OCDE cuenta con once indicadores de bienestar social, entre los que se encuentran la salud, pero también los ingresos, la seguridad o el empleo.

Según el profesor, los principales objetivos del Sistema Nacional de Salud son la creación de valor, es decir, lograr la mejor salud para la población al menor costo posible; reducir las desigualdades sociales en el cuidado de la salud y aumentar la equidad en el cuidado de la salud; y finalmente que los SNS sean social y económicamente sostenibles. ‘¿Podemos mantener más de lo mismo en el futuro? No se trata de sostener un modelo indefinidamente, se trata de cómo conseguimos los recursos que necesitamos para brindar atención médica a la población. La pregunta que debemos hacernos es cómo hacer que el sistema nacional de salud sea sostenible..

Uno de los problemas para abordar la sostenibilidad de la salud pública es que, según el relator, es un debate”ideologizado. “El SNS es el mayor logro de la democracia: asistencia sanitaria, con financiación pública, responsable de los presupuestos generales del Estado, y con criterios de elegibilidad basados ​​en la necesidad, no en los ingresos. Así es el genoma del SNS y aquí da igual que la atención la atienda un hospital público o privado‘, él mostró. ‘La falta de acceso a la red de salud pública es un motor para los seguros privados. Tenemos un número récord de personas en espera de cirugía: 706.000 personas. Siete de cada diez españoles están esperando consejo médico en la red pública. Según Beatriz González, una cosa es tener derecho a las prestaciones y otra tener acceso a ellas. El profesor cree que el genoma del sistema nacional de salud, es decir, la equidad y la universalidad, se ve comprometida cuando la clase media abandona la salud pública. Según el catedrático, en 2019, de 100 euros gastados en sanidad en España, el 70% fue pública y el 30% privada. Desde el inicio de la crisis de 2008-2019, el gasto público en salud ha aumentado un 8% y el privado un 38%. ‘El seguro de salud privado es el más activo en la industria. En España se realizan cada día 450.000 intervenciones médicas con seguro médico privado”. Este aumento paulatino de la sanidad privada es un problema de sostenibilidad social: “Si las clases medias no usan la salud pública, ¿por qué deberían pagar impuestos? El sistema nacional de salud está siendo deslegitimado. A juicio del ponente, el principal reto del SNS es evitar esta distorsión a medio plazo. “Preservar el SNS como pilar esencial del Estado del Bienestar que tanto defendió Ernest Lluch”.

Según el último informe de la OCDE, España gasta menos en sanidad que otros países de Europa. “No importa cuánto se gasta, sino la salud que se logra. España sigue teniendo una esperanza de vida al nacer superior al conjunto de la UE. Esa es la buena noticia. La mala noticia es que el COVID ha hecho bajar esa esperanza de vida mucho más en España que en el resto de Europa.. La esperanza de vida en nuestro país pasó de 84 a 82,4 años, un retroceso que nos devuelve a donde estaba hace diez años. En la UE en su conjunto, sin embargo, cayó de 81,3 a 80,6 años, una caída de sólo 5 años.

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Beatriz González explicó que el gasto sanitario público en España es procíclico, es decir, fluctúa en función del ciclo económico. De 2003 a 2009, la tasa de gasto en salud fue del 9,1% anual. “Luego vino la crisis y cayó tres puntos al año”, él recordó. Recién con la pandemia de 2020 aumentó el gasto en un 10,7% para cubrir los gastos relacionados con el COVID. Sin embargo, este aumento en el gasto no se tradujo en nueva infraestructura de salud o equipo médico: mientras que el gasto total en salud pública aumentó en un 95 %, el gasto de capital se redujo en un 14 %.

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